La música cura todos los males
La música es más que un pasatiempos. La música produce hormonas de la felicidad que ayudan a superar cualquier crisis. La música hace que brillemos, incluso en las épocas más grises. Nos pone la piel de gallina, nos hace reir y nos seca las lagrimas. La música armoniza nuestro caos emocional diario. Y esto no es pura habladuría, se ha demostrado que la música tiene efectos muy positivos en nuestra salud física y mental.
1 . Ilumina los momentos más oscuros
Nuestra vida emocional suele ser una montaña rusa continua. Del amor al odio hay un solo paso, igual que de la alegría a la decepción. Lo bueno de la música es que puede ser el salvavidas, el consuelo para aliviar el dolor si las emociones caen en picado, . Tocar o escuchar tu música favorita despierta endorfinas y otras hormonas felices. Todo saldrá bien.



2. Música para frenar el estrés
Nervios, tensión, la cabeza a punto de explotar. Tranquilo, respira profundamente y escoge una canción. Escúchala, tócala, la música puede sacarnos del estrés máximo, relajarnos y hacernos sonreír. Por ejemplo con sonidos suaves y tranquilos, el cuerpo libera norepinefrina, que al mismo tiempo reduce las hormonas del estrés.
3. Limpiando, haciendo ejercicio o trabajando
Escuchar música es ya un fenómeno de masas. Compramos con música de fondo, mientras entrenamos, mientras vamos en bici, en el trabajo. La música ameniza actividades tediosas, duras y aburridas, la música motiva y da energía, e incluso ayuda a concentrarse. La música compensa desde el subconsciente y de manera automática las sensaciones desagradables.
4. Entrenar la memoria cuando es apenas irreconocible
Los sonidos se utilizan en una amplia variedad de disciplinas terapéuticas. Comienza con la terapia del dolor y se extiende a la terapia para el trauma, la ansiedad, el estrés cotidiano o la depresión. La cantidad de música que puede influir en nuestro ser más íntimo se vuelve especialmente evidente en las personas con demencia. A las personas que a veces se han despedido casi por completo de su propia memoria y ya no reconocen a sus seres queridos, a veces se les puede hablar con música. Es y sigue siendo sorprendente que los pacientes con demencia, a quienes se les tocan canciones de su juventud, de repente comiencen a cantar e incluso recuperen la letra textualmente de su memoria a largo plazo. La situación es mala, pero un poco menos con la música.
